Primero llegué a la Arnía, y el panorama estaba tal que así:
Tampoco me alejé mucho del coche porque llovía bastante y la chupa que podía pillar era importante, sobre todo antes de ir a clase.
Despues de eso, me acerqué hasta la playa de Mataleñas, donde el percal pintaba tal cual ves a continuación:
Una fotillo del panorama:
Y por último, subí por curiosidad aver cómo estaba la zona del Faro, y me encontré con esto:
A continuación un par de fotos de rigor:
El título del blog es de una letalidad incatalogable.
ResponderEliminares la poesía reducida a un título.
ResponderEliminarPor cierto, al mar cantábrico no le toca nadie los cojones! Mírale como se pone!
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